Programa Bíblico para Niños – Nivel 1: Lección 9 “Caín el agricultor y Abel el pastor”

Pasaje Destacado: Génesis 1:26–28; 2:24


Con el paso del tiempo, Adán y Eva comenzaron su familia. Su hijo primogénito se llamaba Caín, y su segundo hijo se llamaba Abel. Los dos hermanos tenían ocupaciones diferentes: Caín era agricultor y Abel era pastor. También tenían personalidades muy diferentes. Dios ha diseñado a los seres humanos con diferentes personalidades, talentos y habilidades. En ese sentido, Dios no quiere que todos sean iguales; ¡Él ama la variedad! Tanto la agricultura como el pastoreo son ocupaciones necesarias y nobles. Dios quería que Caín y Abel usaran sus talentos para servirle a Él y a su familia, y Él quiere que nosotros hagamos lo mismo. En esta lección, veremos a los dos primeros hermanos sobre la Tierra: Caín y Abel.

Discusión:

  • Pregunte a sus hijos los nombres del primer y segundo hijo de Adán y Eva.
  • Hable sobre el estilo de vida agrario con hermosos pastos, animales pastando y campos de trigo. Pinte una imagen con palabras que sus hijos puedan visualizar.
  • Pregunte a sus hijos cómo creen que sería ser un granjero o un pastor.
  • Analicen el hecho de que Caín y Abel eran hermanos que crecieron juntos.
  • Recuérdeles a sus hijos que Dios le ha dado a la gente diferentes talentos y habilidades y que todos son necesarios. Dios nos ama a todos.

Memorizar y revisar:

Lucas 10:27

“Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.”


Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 4: “Dios crea el universo”

Pasaje Destacado: Génesis 1:1; Juan 1:1-3; Job 38:4-7; Hebreos 1:10, 13-14; Romanos 8:19


Antes que existiera el tiempo solo Dios existía. Eran dos seres: Dios y el Verbo, que también era Dios. Dios y el Verbo tuvieron la gran idea de tener una gran familia divina. Primero crearon los ángeles para que fueran servidores de Dios y de Su familia. Después, Dios comenzó a crear el universo físico. Todos los planetas, estrellas, cometas, y todo en la Tierra fue ¡creado por Dios! Todo el universo, todo lo que podemos ver y todo lo que no podemos ver, fue creado en preparación para los futuros hijos e hijas del Dios Todopoderoso.

Discusión:

  • Hable acerca de cómo Dios y Jesucristo querían una familia e hicieron la creación para que ellos la disfrutaran. Originalmente, eran solo ellos dos: el Padre y el Verbo y querían una familia mucho más grande.
  • Ayude a sus hijos a comprender que Dios es el Creador y que solo Dios puede crear de la nada. Cuando hacemos algo, por ejemplo, utilizamos materiales que Él hizo.
  • Explique que Dios creó a los ángeles antes de crear el universo físico
  • Muestre a sus hijos que, si bien la mayoría de las veces “hijos de Dios” se refiere a seres humanos, a veces en la Biblia puede referirse a los ángeles (Job 38:4-7).
  • Pregunte a sus hijos qué cosas de la creación de Dios disfrutan más. Ayúdelos a que comprendan, de una manera sencilla, que Dios ¡creó todas estas cosas para nosotros!

Memorizar y revisar:

Isaías 45:18 “Porque así dijo el Eterno, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy el Eterno, y no hay otro”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 3: Lección 8 ” Los dos árboles “

Pasaje Destacado: Génesis 2:8–9, 16–17, 21–23, 3:1–6; 1 Juan 2:16.


Dios creó al primer hombre y a la primera mujer: Adán y Eva. Los colocó en un hermoso jardín lleno de hermosas plantas y árboles. Dios también plantó en medio del jardín dos árboles que tenían un significado especial, y le dio a Adán instrucciones específicas sobre ellos. El primero, era el árbol de la vida y el segundo, el árbol del conocimiento del bien y del mal. Dios le dijo a Adán que podía comer del árbol de la vida, pero que no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal porque el día que comiera de él, moriría. Las instrucciones sobre los árboles y las consecuencias de la desobediencia fueron claramente establecidas. Dios le dio a la humanidad libre albedrío para elegir, pero Él quiere que elijamos hacer lo que Él dice. Los dos árboles fueron utilizados para probar la obediencia de la humanidad a Dios.

Discusión:

  • Recuerde a sus hijos que estos eran árboles reales en un jardín real, aunque simbolizaban elegir el camino que conduce a la vida o el camino que conduce a la muerte.
  • Discuta las implicaciones del camino del “conocimiento del bien y del mal” ¿Cómo vemos que se manejan “el bien y el mal” en nuestra sociedad?
  • Examine la excusa de Eva para desobedecer a Dios. Tenga en cuenta cómo la lujuria de los ojos y el orgullo de la vida jugaron un papel en su decisión.
  • Dios a menudo prueba a su pueblo con situaciones difíciles. Pregunte a sus hijos por qué piensan que Dios hace esto. Asegúrese de enseñarles que la toma de decisiones construye el carácter.
  • Mediten sobre los dos árboles: Que siempre hay dos opciones, el camino de Dios y el camino errado. Note que ambos árboles se veían bien, pero solo uno era bueno.

Memorizar y revisar:

Deuteronomio 30:19–20 “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando al Eterno tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días… “.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 5 “Lucifer se convierte en Satanás”

Pasaje Destacado: Isaías 14:12-14; Ezequiel 28:15-17; Lucas 10:18


Lucifer era un poderoso arcángel con grandes responsabilidades, sin embargo, él permitió que el orgullo y la vanidad pervirtieran sus pensamientos y acciones. Lucifer comenzó a creer que él sabía más que Dios y que su camino de obtener y competir era mejor que el camino de Dios de cooperación y amor. Satanás ideó un plan para tratar de derrocar a Dios. Convenció a un tercio de los ángeles de rebelarse con él para tomar el trono de Dios ¡Lucifer quería la posición de Dios! Por supuesto, este ser creado no era más poderoso que su Creador. Dios arrojó a Lucifer y sus ángeles de vuelta a la Tierra. Dios nombra las cosas tal como son, así que cuando Lucifer se rebeló, Dios cambió su nombre de Lucifer a Satanás, que significa adversario o enemigo, y a los ángeles de Satanás los llamó demonios.

Discusión:

  • Satanás fue un hijo de Dios porque Dios fue su Creador. Pregunte a sus hijos si pueden pensar en alguna película, programa de televisión o ejemplo personal en el que el niño pensaba que sabía más que sus padres.
  • Ayude a sus hijos a comprender que no tenemos nada que temer de Satanás porque Dios está a cargo y Satanás no puede hacernos nada sin el permiso de Dios.
  • Explique que todos tendrán la oportunidad de estar en la familia de Dios y que solo quienes rechacen voluntariamente a Dios morirán en el lago de fuego (Malaquías 4:1,3).

Memorizar y revisar:

Isaías 14:12-14 “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 6 “La Re-Creación: Días 1 a 7”

Pasaje Destacado: Génesis 1:1–8,1: 9–19; Salmos 104:5–9; Génesis 1:20–2:3


La semana de la re-creación ocurrió quizás millones de años después de que Dios creó el universo en el principio. Algunos de los ángeles, cerca de un tercio de ellos, se rebelaron contra el gobierno de Dios y trajeron el caos a la creación, dejando devastada la Tierra. Fue en este entorno que Dios rehabilitó la Tierra, haciéndola adecuada para la vida humana. Lo primero que Dios hizo fue restaurar la luz en la Tierra y, en el día dos, preparó la expansión de los Cielos. El día tres de la semana de la re-creación, Dios hizo aparecer la Tierra separándola de los mares. Él hizo que las plantas crecieran. Todos los árboles frutales, los árboles que dan sombra, las plantas comestibles y las hermosas flores surgieron cuando Él lo ordenó. En el cuarto día el Sol, la Luna y las estrellas fueron establecidos como señales para las estaciones, los días y los años para que los humanos pudieran registrar el paso del tiempo. El saber cuándo ocurren las estaciones nos ayuda a planificar la siembra y la cosecha y, especialmente, para guardar los Días Santos de Dios. En el quinto día de la semana de la re-creación, Dios creó los pájaros y los peces. Pájaros cantores junto con aves más grandes volaron por el cielo; los peces poblaron los lagos, arroyos y océanos. Luego, en el sexto día, Dios creó los animales terrestres. Hacia el final del sexto día, Dios creó al primer hombre, Adán, en la propia imagen de Dios. Dios creó el sábado en el séptimo día de la re-creación y descansó, dándole ejemplo a la humanidad para que haga lo mismo.

Discusión:

  • Ayude a su hijo a comprender que podría haber transcurrido mucho tiempo entre lo que se dice en los versículos 1 y 2 de Génesis.
  • Pregunte cómo debió haber sido la Tierra cuando todo estaba oscura y cubierta de espesas nubes y agua.
  • Explique que Dios hace las cosas en etapas, y cuando re-creó la Tierra ¡Comenzó por “encender las luces” (despejando la oscuridad) primero!
  • Pregunte por qué Dios hizo la Tierra. ¿Para qué sirve la Tierra a los humanos y a los animales?
  • Ayude a sus hijos a hacer una lista de todas las cosas que las personas y los animales hacen con las plantas.
  • Pregunte a quién se parecen los humanos y qué dijo Dios sobre Su creación.
  • Pregunte a sus hijos qué le gusta del sábado y por qué es especial.
  • Recuérdele a sus hijos que Dios hizo el sábado y lo apartó para uso santo.

Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 7 “Dios crea a Adán”

 

Pasaje Destacado: Génesis 2:4-8, 15, 19-20


Dios restauró la Tierra, creando el ambiente perfecto para la humanidad. Dios creó a un hombre, Adán, como el comienzo de Su familia. Dios hizo a Adán del polvo de la Tierra, a Su imagen y sopló la vida en él. Dios colocó a Adán en el Edén, un hermoso jardín, y le dijo que lo cuidara y lo mantuviera. Todo árbol hermoso y toda planta con semillas estaban en el Edén. Fue un hermoso comienzo para la humanidad. Contrario a lo que enseñan los evolucionistas, Dios literalmente creó a Adán y a Eva y los colocó en un jardín físico, y de estos dos seres humanos vinieron todas las personas que hayan vivido alguna vez.

Discusión:

  • Ayude a sus hijos a comprender que Adán fue el comienzo del plan de Dios para tener una familia.
  • Pregunte a sus hijos qué trabajo le dio Dios a Adán.
  • Hable sobre el hermoso jardín y los animales. Pregunte a sus hijos qué tipo de animal les gustaría tener como mascota si fuera posible. (Use esto como una oportunidad para hablar sobre el maravilloso mundo de mañana).
  • Hable sobre el vínculo cercano y la relación amorosa que Adán tuvo con Dios.

Memorizar y revisar:

Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 3: Lección 9 “Abram”

Pasaje Destacado: Génesis 11:10–32; 12:1–4; Hebreos 11:8-10.


Después del diluvio, la Tierra comenzó a ser repoblada por los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet. Abram nació 292 años después del diluvio. Era el hijo menor de Taré, quien era del linaje de Sem. Un hecho interesante es que Noé y Sem todavía continuaban vivos durante la vida de Abram. Abram nació en la ciudad de Ur. Se casó con su media hermana Sarai. Su padre Taré dejó Ur para ir a Canaán y llevó con él a su familia, incluido Abram. Se detuvieron en Harán, donde murió Taré, y quizás Abram se hubiera quedado allí. Sin embargo, Dios le habló a Abram y le dijo que dejara a su familia y se fuera a un lugar no revelado. Dios prometió hacer de Abram una gran nación y su nombre grandioso. Prometió bendecir a quienes bendijeran a Abram y maldecir a quienes lo maldijeran, y que todas las naciones serían bendecidas por medio de su simiente. Abram le creyó a Dios y, sin dudarlo, se fue de Harán.

Discusión:

  • Explique a sus hijos que el matrimonio entre parientes fue común en los primeros años siguientes al diluvio. Recuerde que, inicialmente, todos estaban emparentados estrechamente. Sin embargo, Dios prohibió tales relaciones posteriormente (Levítico 18:6–18).
  • Señale que las promesas de Dios a Abram fueron condicionales. Primero tuvo que obedecer a Dios. Recuérdeles que la obediencia siempre debe ser primero.
  • Abram ya era bastante rico; tenía criados y animales. Estaba cómodo así. Pregunte a sus hijos si pueden imaginarse a sí mismos dejando la comodidad del hogar para seguir lo desconocido. Señale que Abram tuvo que tomar una decisión muy difícil, pero lo hizo sin dudar.
  • Explique que la promesa de bendecir a todas las naciones por medio de su simiente indica que el Mesías vendría del linaje de Abram. Claramente Dios le enseñó a Abram el evangelio del Reino de Dios.

Memorizar y revisar:

Génesis 18:19

“Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio, para que haga venir el Eterno sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 9 “Noé encuentra gracia”

Pasaje Destacado: Génesis 5:28–29; 6:5–22; 7:1; Proverbios 3:34; Hebreos 11:6–7


Adán eligió el camino del conocimiento del bien y del mal, y toda su progenie siguió el mismo camino. El mundo se volvió totalmente corrupto; la vida estaba llena de violencia y maldad continuamente. Las cosas estaban tan mal que Dios lamentó haber hecho a la humanidad. Debido a toda esta maldad, Dios decidió enviar un diluvio sobre la Tierra para destruir a toda la humanidad junto con todos los animales. Sin embargo, en medio de toda esta oscuridad, hubo un solo hombre que continuó sirviendo al Eterno Dios. Se llamaba Noé. Noé caminó con Dios tal como lo había hecho su antepasado Enoc, y Dios dio gracia a Noé. Dios le contó a Noé Su plan y le ordenó que construyera un arca para que él y su familia pudieran salvarse. Noé inmediatamente comenzó a hacer lo que Dios había dicho, y Dios lo salvó porque Noé puso primero a Dios en su vida. Dios siempre recompensa a quienes lo buscan diligentemente.

Discusión:

  • Ayude a sus hijos a imaginar cómo sería vivir durante la generación de Noé. Él era la única persona en todo el mundo que trataba de vivir obedeciendo a Dios.
  • Pregunte a sus hijos si han estado en una situación en la que eran las únicas personas en el grupo que practicaban el estilo de vida de Dios. ¿Cómo se sintieron?
  • Explique a sus hijos lo que significa la frase “perfecto en sus generaciones”. Ningún ser humano ha vivido una vida perfecta excepto Jesucristo. La palabra hebrea para “perfecto” también puede ser traducida como “irreprensible”, así es como esta palabra es traducida en muchas versiones de la Biblia. Hable sobre lo que significa ser irreprensible (agradar a Dios y guardar sus leyes como una forma de vida, pero también estar dispuestos a arrepentirnos en humildad cuando pecamos).
  • Discuta lo que significa caminar con Dios. Utilice Amós 3:3 como punto de partida para la discusión.
  • Pida a sus hijos que busquen la palabra “gracia” en el diccionario. ¿Cómo se aplica la definición a Dios y a Noé? ¿Por qué Dios seleccionó a Noé para recibir Su gracia? Si Dios da gracia a los humildes ¿Qué dice eso sobre Noé? Pregunte qué significa ser humilde. ¿Pueden ellos dar un ejemplo de actos de humildad dentro de sus interacciones familiares?

Memorizar y revisar:

Génesis 6:9

“Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 3: Lección 10 “De Abram a Abraham: promesas de bendiciones “

Pasaje Destacado: Génesis 12:1–20; 14:1–24; 17:1–27; Gálatas 3:29


Abram salió de Harán y se dirigió a Canaán a los 75 años de edad. La vida a la que Dios lo había llamado estuvo llena de aventuras. Sarai era la esposa de Abram. Debido a su belleza, Abram se encontró en problemas con el faraón de Egipto y luego con Abimelec rey de Gerar. Mas tarde, Dios intervino para salvarlos Cuando el sobrino de Abram, Lot, fue secuestrado en una guerra, Abram armó un ejército de sus propios sirvientes y rescató a Lot. A lo largo de las aventuras de la vida, Abram nunca perdió de vista lo que era importante. Abram obedeció a Dios y caminó con él. Dios prometió que los hijos de Abram serían muy bendecidos, pero Abram preguntó a Dios que cómo se podían cumplir las promesas cuando no tenía herederos. A la edad de 99 años, Dios nuevamente se le apareció a Abram y le prometió que sería padre de muchas naciones. Dios cambió el nombre de Abram a Abraham para reflejar su promesa. También cambió el nombre de Sarai a Sara. Dios le hizo saber a Abraham que Ismael, un hijo que tuvo con su sierva Agar, no era el heredero prometido y que él y Sara tendrían un hijo cuyo nombre sería Isaac. Isaac sería el hijo de la promesa, porque Dios prometió que nacería.

Discusión:

  • Hable con sus hijos sobre algunas de las aventuras de Abraham. Enfatice en que Dios lo libró en todas. ¡Recuérdeles que nada es demasiado difícil para Dios!
  • Explique que Dios siempre cumple sus promesas, aunque a veces tenemos que esperar largo tiempo. Él nos enseña paciencia. Explique que Abraham y Sara desarrollaron la paciencia al esperar mucho tiempo para tener a su hijo, Isaac.
  • Explique a sus hijos que los verdaderos cristianos, sin importar de qué raza sean, son considerados por Dios como los hijos espirituales de Abraham porque obedecen a Dios tal como él obedeció a Dios.

Memorizar y revisar:

Gálatas 3:29

“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”.


Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 8 “Satanás engaña a Adán y Eva”

Pasaje Destacado: Génesis 2:16–17; 3:1–6, 13–19, 22–24


Adán y Eva estaban felices en el jardín que Dios había creado para ellos. Sus vidas eran bendecidas con alimento delicioso sano y nutritivo que Dios había designado para que ellos lo comieran. Estaban rodeados de belleza y tenían un trabajo importante y agradable cuidando del jardín y de los animales. En medio del jardín había dos árboles: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y el mal. Dios le dijo a Adán que podían comer del árbol de la vida, mas no del árbol del conocimiento del bien y el mal. Pero Andan y Eva se dejaron convencer de Satanás y desobedecieron a Dios comiendo del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, por lo que Dios los obligó a abandonar el jardín.

Discusión:

  • Explique a sus hijos que Satanás, cuyo nombre significa adversario, era un ángel que se volvió malvado y se rebeló contra Dios. Es llamado “serpiente” varias veces en la Biblia.
  • Señale que Satanás engañó a Eva. Explica lo que significa engañar.
  • Pregunte a sus hijos cómo se sintieron Adán y Eva después de haber desobedecido a Dios.
  • Muestre cómo las vidas de Adán y Eva fueron peores después de desobedecer a Dios.
  • Discuta cómo la obediencia lleva a bendiciones y la desobediencia a maldiciones.

Memorizar y revisar:

Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.

¡Más que hacer!

Estas actividades son opcionales, pero algunos niños pueden encontrarlas agradables.

  • Hagan un dibujo del Jardín del Edén y hablen sobre los elementos del dibujo.
  • Juegue con sus hijos al juego de “Verdadero o Falso”. Haga una declaración sobre algún punto cubierto en la lección y pregúnteles si es verdadero o falso.

Algunos ejemplos son:

  • Verdadero o Falso: Los seres humanos son primos lejanos de los simios.
  • Verdadero o Falso: Solo un hombre y una mujer pueden formar una familia.
  • Verdadero o Falso: Hombres y mujeres son iguales; su género no importa.
  • Verdadero o Falso: Dios hizo a la mujer a partir del hombre.