Siguiendo las instrucciones de Dios, Noé inmediatamente comenzó a construir un arca para salvar de la destrucción a su familia y a los animales terrestres. Noé debió haber trabajado en la construcción del arca por muchos años y es posible que la gente se burlara de él por construir un barco en tierra firme mientras les decía a las personas que se arrepintieran de sus pecados. Al final, solo ocho personas entraron en el arca: Noé y sus hijos Sem, Cam y Jafet y las esposas de todos ellos. Dios envió siete parejas de cada animal limpio al arca, machos y hembras, para que pudieran preservar sus vidas. También envió dos de cada animal inmundo, un macho y una hembra, así como siete parejas de aves, machos y hembras. Después de que Noé, su familia y todos los animales estuvieron adentro, Dios selló la puerta del arca. A los siete días comenzó a llover. Las aguas de debajo de la tierra brotaron y la lluvia del cielo fue derramada ¡durante cuarenta días y cuarenta noches! El agua subió tanto ¡que cubrió las montañas! Solo los del arca sobrevivieron.
Discusión:
Pregunte a sus hijos por qué Dios destruyó todos los animales terrestres, aves y seres humanos. Pregunte por qué Dios salvó a Noé y a su familia.
Pregunte a sus hijos cuántas personas estaban a bordo del arca y quiénes eran.
Explique a sus hijos que durante el tiempo en que estaba construyendo el arca, Noé estaba advirtiendo la gente sobre el Diluvio que vendría. Dios les estaba dando la oportunidad de arrepentirse y salvarse. Enfatice la misericordia de Dios al querer que las personas sean salvas.
Explique a sus hijos qué hace a los animales “limpios” o “inmundos”. ¿Por qué Dios le dijo a Noé que metiera al arca más animales limpios que inmundos? Quizá usted desee utilizar esto como una oportunidad para hablar sobre las leyes de los alimentos escritas en Levítico.
Para Memorizar:
2 Pedro 2:5
“[Dios] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos“.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-1-11.png6111651lcgadminhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pnglcgadmin2021-04-01 13:46:572026-04-24 12:25:15Programa Bíblico para Niños – Nivel 1: Lección 15 “Noé, el arca y el Diluvio”
La ciudad de Babel fue el comienzo del imperio de Nimrod y el comienzo del intento postdiluviano de la humanidad de gobernarse a sí misma olvidándose del verdadero Dios. En su rebeldía, Nimrod lideró a la gente en la construcción de una torre muy alta, por lo que Dios decidió confundir el lenguaje de las personas, quienes al no poderse comunicar claramente, tuvieron que dejar de construir la torre. La palabra “Babel” en sí misma significa confusión, y te puedes imaginar el caos que ocurrió cuando Dios confundió los idiomas. Solo podían entenderse aquellos que hablaban el mismo idioma, ya que Dios dividió los idiomas conforme a las líneas familiares. Así fue como se agruparon por familias y comenzaron a establecerse en sus propios territorios como Dios había querido que lo hicieran desde el principio. La Torre de Babel nunca se completó, pero la actitud de rebelión de la humanidad contra Dios continúa hasta nuestros días.
Discusión:
Pregunte qué hizo la gente de Babel para mostrar su desafío a Dios.
Pida a sus hijos que imaginen estar trabajando en una tarea en grupo cuando de repente no pudieran entender nada de lo que decían otros miembros del equipo. ¿Serían capaces de trabajar juntos en equipo? Esta es la misma situación que ocurrió en Babel cuando Dios confundió los idiomas.
Señale a sus hijos que Dios quiere que las personas se comuniquen y se entiendan unas a otras. Es por eso que restaurará un lenguaje puro para toda la humanidad en el Milenio (Sofonías 3:9).
Para Memorizar:
Génesis 11:9
“Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió el Eterno el lenguaje de toda la Tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la Tierra”.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-2-11.png6111651lcgadminhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pnglcgadmin2021-04-01 13:46:552026-04-24 12:34:24Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 15 “La Torre de Babel”
El pueblo de Israel tenía tanto miedo cuando escucharon a Dios declarar los Diez Mandamientos que le pidieron a Moisés que él les transmitiera las palabras de Dios y Dios estuvo de acuerdo. Además de los Diez Mandamientos, Dios le dio a Moisés “estatutos”. Los estatutos son leyes que se aplican a situaciones más específicas y que nos ayudan a entender cómo aplicar los Diez Mandamientos en nuestra vida cotidiana. Las leyes y estatutos de Dios fueron diseñados para proporcionar a Israel un sistema legal justo y equitativo para proteger a las personas y la propiedad. Cuando Jesús vino a la Tierra, Él respaldó las leyes y estatutos de Dios, y enseñó a sus discípulos a obedecerlos y guardarlos en sus corazones y en sus mentes
Discusión:
Explíqueles a sus hijos que los estatutos son puntos específicos para poder entender los Diez Mandamientos de Dios. Por ejemplo, los Diez Mandamientos nos ordenan a reposar en el sábado, pero los estatutos nos explican que en los días o Fiestas santas también debemos reposar (Levítico 23:1–3).
Lea con sus hijos el pasaje de Éxodo 22:28. Pregunte a sus hijos si alguna vez han escuchado a personas “maldiciendo” o burlándose de los líderes de hoy. ¿Cómo se aplica este estatuto al comportamiento que un niño debe tener con sus padres o maestros?
¿Pueden ellos pensar en algún momento en que hayan tenido que resistir el seguir a otros para hacer algo que sabían que estaba mal? (Éxodo 23:2)
Lea el estatuto en Éxodo 23:4 y pregunte a sus hijos: “¿Por qué quiere Dios que una persona le regrese el animal a su enemigo? ¿Podría ese acto de amabilidad ayudarlos a comenzar una amistad?
Pregúnteles a sus hijos qué significa el estatuto en Deuteronomio 22:5. Pregúnteles si pueden ver cómo eso podría aplicarse en nuestro mundo de hoy (Algunos están confundidos por el adoctrinamiento de género).
Pregunte a sus hijos por qué Dios estableció el estatuto que leemos en Deuteronomio 22:8. ¿Protegería eso a las personas de los accidentes?
Para Memorizar:
Éxodo 20:1–17
Los Diez Mandamientos (El texto completo y sin resumir).
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-3-11.png6111651Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-04-01 09:19:102026-04-28 08:49:12Programa Bíblico para Niños – Nivel 3: Lección 16 “Dios explica los estatutos”
Author: Mr. Kenneth Frank | Faculty in Theology, Living Education
Estimated Reading time:8 min.
Did you know that when Jesus read a passage of Isaiah during a synagogue service He stopped his reading at a comma?
This was a most unusual preaching strategy but it was done deliberately. My last Digging Deeper article entitled “Jesus’ Sermon at His Hometown Synagogue” outlined the liturgy and custom of the first-century Jewish synagogue. In it, I explained that Jesus was recognized as a member of His Nazareth synagogue and was invited by custom to read a portion of either the Law or the Prophets. Jesus may have deliberately chosen the scroll of Isaiah for this sermon to His fellow worshipers. However, what He read and pointedly commented upon caused them to rise up and threaten His life.
Luke alone records this incident in Luke 4:16-30. Jesus quoted two passages from Isaiah He was beginning to fulfill: Isaiah 61:1-2 and Isaiah 58:6. Combining two texts with a similar theme was a common practice called a gezerah shava. If you read Isaiah’s original version, you will notice some rewording of the text in Luke’s account. This was common practice throughout our New Testament. God, the Author and Chief Editor of the Bible, is at liberty to revise and rephrase His word as necessary depending on the context in which it is cited.
Jesus First Came as a Prophet
When Jesus proclaimed that the Spirit was upon Him, He meant that he was moved to do some supernatural work. In Luke 4:18 He explained He was anointed by the Spirit, as Luke later explained in Acts 10:38, that authorized Him to preach. The Old Testament ceremony of anointing with oil inaugurated men into the offices of priest, prophet, or king. Jesus first came as the Prophet (Matthew 21:11; John 7:40), today He is our High Priest in heaven, and He will return as our King. He holds all three offices at once.
Jesus explained this anointing enabled Him to preach the gospel to the poor. He was a master preacher and teacher. One matter Luke emphasized about Jesus’ ministry was His concern for those materially poor. They were often at the mercy of unscrupulous officials and businessmen. It was generally thought that their suffering was due to God’s curse and was their fault. By contrast, those who relieved the poor were considered especially righteous since almsgiving was synonymous with righteousness in the minds of many at the time.
Jesus then proclaimed He was sent to heal the brokenhearted – those who were in despair of heart including those who mourn over their sins leading to repentance. He continued His sermon stating He came to preach deliverance to the captives – i.e., the forgiveness of sins and remission of its penalty. Those who are held in Satan’s snare as his captives in body, mind, or spirit Jesus will deliver.
Jesus added that He had come to recover sight to the blind – including those spiritually blind to God’s truth. During His ministry, Jesus healed many who were physically blind. He next declared that He came to set at liberty those who are bruised – i.e., oppressed, broken people. Jesus came to free people from heavy burdens of sin and oppressive rabbinical restrictions.
Jesus knew what it was like to be poor, brokenhearted, and bruised (Isaiah 53:3-5). The phrase “to set at liberty them that are bruised” in Luke 4:18 was Jesus’ insertion of a paraphrase from Isaiah 58:6. He was announcing a time when salvation was available to His audiences. The final phrase of Isaiah 61:2states that throughout His ministry He came to comfort all that mourn: those who mourn over loss or sin. He still does today!
Stopping at a comma
In Luke 4:19, Jesus quoted only part of Isaiah 61:2. Notice the complete verse: Isaiah 61:2 KJV “To proclaim the acceptable year of the LORD, and the day of vengeance of our God; to comfort all that mourn.” “The acceptable year of the Lord” sometimes refers to the Jubilee year of Leviticus 25:8-17. However, Jesus applied it to His ministry then. He offered liberation from sin and its consequences. Those who accepted His salvation offer became His disciples.
As He quoted Isaiah 61:2He stopped at the first comma (in the English Bible) and omitted “the day of vengeance of our God” and the rest of that verse (Luke 4:19). His reason seems to have been that the day of vengeance of our God is reserved for His second coming when He returns as conquering King and administers vengeance (justice) on those who willfully oppose Him.
Many Jews at the time believed that salvation was for them a matter of nationality rather than of submission to God. They considered vengeance and retribution to be reserved for the Gentiles. Some of the Jewish sects believed that Messiah would return as a powerful, conquering prince at the head of a mighty army to vanquish their enemies. When Jesus came instead as a suffering Servant Messiah who died for human sin, they rejected Him because He did not meet their messianic expectations. Their pride, prejudice, and preconceived opinion blinded them to their own spiritual need for repentance. What follows in this story is the result of this attitude.
Scripture fulfilled in a Man from Nazareth
In Luke 4:20 Jesus ended His reading, rolled up the scroll of Isaiah, and handed it back to the chazzan so He could sit down, as was customary, to deliver a sermon about these passages. The eyes of the congregation were fixed upon Him. There was an atmosphere of suspense building as they wondered what He would say next. He proclaimed that these texts were being fulfilled in their hearing (Luke 4:21). By contrast, they expected these passages to be fulfilled in a coming messianic age. Jesus said this phase of His ministry had already begun and they were being given an offer of repentance and discipleship.
The audience wondered at such gracious words coming from one they had known since He was a boy. “Isn’t this Joseph’s son?”, they asked (Luke 4:22). “How could He be the Messiah?” Rather than respond favorably to His offer, in Luke 4:23 Jesus predicted they would recite to Him a proverb that questions a person’s power and authority: “Physician, heal thyself.” Instead of responding to His offer, they asked Him to perform a miracle such as those they had probably heard about from His earlier ministry in Judea and Capernaum. By this point, Jesus had already turned water into wine and healed the nobleman’s son. Out of mere curiosity, they wanted to see a miracle but not transform their lives through genuine spiritual responsiveness.
Not accepted at home
Jesus then explained that prophets are seldom fully trusted back home (Luke 4:24). Jesus recited a proverbial expression that placed Him in the long line of prophets who were rejected by their people. What led to their rejecting Him was His noting examples of two Old Testament prophets, Elijah and Elisha, who performed miracles for Gentiles during an age of Israelite apostasy (Luke 4:25-27).
This was more than they could stand so they arose in wrath (Luke 4:28). Their rage had been building as they sat listening to Him but now it boiled over. They were not slow to see how Jesus applied these Old Testament stories to them. He inferred they were just as apostate as Israelites in the time of Elijah and Elisha. Instead of accepting the message to repent of their sins, they chose to destroy the messenger. Familiarity had bred contempt for one of their own.
To accept His words meant they would have to accept that God offered salvation to Gentiles whom they looked down upon as “dogs.” They were unwilling to humble their hearts. Their fierce, nationalistic pride and bigotry resented the thought of God’s blessing faith-filled Gentiles in the time of Elijah and Elisha. In effect, Jesus had compared his townsfolk to their unbelieving ancestors. Jesus even gave them another opportunity about a year later but instead they were offended in Him. As a result, He did not work many mighty miracles in his hometown (Matthew 13:53-58; Mark 6:5). At the time, even His siblings did not believe in Him (John 7:5).
In Luke 4:29, these congregants led Him to the brow of a hill overlooking Nazareth, intending to cast Him down headfirst and then stone Him to death for blasphemy. This was contrary to Jewish custom that forbad execution without trial and forbad it being conducted on the Sabbath. Not only that, but Roman law required the governor’s permission before executing one of their own. They were acting like a lynch mob. In Luke 4:30-32, Jesus miraculously passed through their midst and continued His ministry in Capernaum. His time of sacrificial death had not yet come (John 7:30). Many elsewhere became His disciples. Jesus lived this proverbial expression: “A prophet is not without honour, save in his own country, and in his own house” (Matthew 13:57 KJV).
Kenneth Frank was born and raised in New Jersey, USA, and attended Ambassador College, graduating in 1973. He served in the Canadian ministry from 1973-1999, after which he returned to the USA to pastor churches in Maryland, Virginia, and North Carolina for 15 years. Having earned a BA degree from Ambassador College he later earned a MA degree from Grand Canyon University before being assigned to the Charlotte office to teach at Living University, now Living Education. Currently, he teaches the Survey of the Bible course to the on-campus students and writes the Digging Deeper column for our online Bible study program. He is married, has four children, and seven grandchildren.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/03/012-jesus-nazareth.jpg360480Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-31 10:00:002021-09-03 11:53:29Digging Deeper: Jesus Stopped at a Comma
La Biblia muestra a Nimrod como un hombre malvado, y todavía vemos el efecto de su malvada influencia. Nimrod es el primer líder conocido en organizar a las personas en ciudades-estado para que él pudiera gobernar sobre ellos. Él fue un orgulloso tirano abiertamente rebelde hacia Dios. Nimrod construyó la ciudad de Babel, y dirigió el esfuerzo de socavar el plan de Dios para que la humanidad se extendiese por toda la Tierra, intentando construir una torre que llegara hasta el Cielo. Muchos historiadores rastrean hasta la ciudad de Babel, muchas de las tradiciones paganas que son parte de todas las religiones del mundo moderno. Las personas que realmente siguen a Dios evitan estas tradiciones, incluso si se mezclan con una supuesta adoración a Cristo. En cambio, el pueblo de Dios guarda Su sábado, Días Santos y otros mandamientos.
Discusión:
Pregunte a sus hijos cuáles son algunas tradiciones erróneas que las personas siguen en las iglesias del mundo.
Explíqueles que muchas de las tradiciones modernas en las iglesias del mundo, comenzaron hace mucho tiempo. (págs. 8–10 “El falso cristianismo, un engaño satánico”, https://www.elmundodemanana.org/folletos/el-falso-cristianismo-un-engano-satanico).
Pregunte a sus hijos, ¿quién está realmente detrás de las falsas tradiciones y el engaño religioso del mundo? (Referencia Apocalipsis 12: 9)
Explique a sus hijos que la Biblia muestra que el engaño religioso de los últimos tiempos (“Babilonia”), es solo una versión moderna de las tradiciones iniciadas hace mucho tiempo en la ciudad de “Babel”. (Referencias: Génesis 11:9 y Apocalipsis 17:5; 18:1–2)
Explique a sus hijos que solo podemos entender la verdad de Dios porque Él abre nuestra mente y nos ayuda a no ser engañados (Juan 6:44, Mateo 13:11).
Pregunte a sus hijos, qué les gusta más del camino de vida de Dios.
Para Memorizar:
Génesis 11:9
“Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió el Eterno el lenguaje de toda la Tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la Tierra”.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-2-11.png6111651Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-31 09:19:022026-04-24 12:34:00Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 16 “El legado de Nimrod”
Después de que terminó el diluvio, el arca se detuvo en la cima de los montes de Ararat. Estas montañas están en el país que hoy conocemos como Turquía. Noé, su familia y los animales permanecieron a bordo del arca por más de un año. ¡Guauu! Tomó un mucho tiempo antes de que la Tierra estuviera lo suficientemente seca para que ellos pudieran salir del arca. Después de que salieron del arca, Dios le dijo a Noé, Sem, Cam y Jafet que quería que tuvieran grandes familias y llenaran la Tierra con más personas. Dios también hizo un nuevo pacto con todas las criaturas vivas, en el que prometió que nunca más destruiría la Tierra con una inundación. La señal que Dios dio de este nuevo pacto fue el arcoíris.
Discusión:
Pregunte a sus hijos, a modo de repaso, ¿qué fue el Diluvio? ¿Por qué Dios trajo el Diluvio sobre la humanidad?
Pregunte a sus hijos, ¿cuál fue la promesa que Dios hizo después de que terminó el Diluvio? ¿Cuál era la señal de esa promesa?
Pregunte a sus hijos si alguna vez han visto un arcoíris. ¿Cómo se ve? ¿Cómo lo describirían ellos?
Discuta el mandato de Dios para Noé y sus hijos de “ser fructíferos y multiplicarse”. ¿Por qué Dios les pide que tengan muchos hijos? ¿Había otras personas vivas además de Noé y su familia después del diluvio?
Explique que todo ser humano vivo hoy desciende de Noé y sus hijos.
Para Memorizar:
2 Pedro 2:5
“[Dios] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos“.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-1-11.png6111651Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-31 09:18:542026-04-24 12:24:58Programa Bíblico para Niños – Nivel 1: Lección 16 “El Pacto del Arcoíris”
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/03/hello-i-m-nik-MAgPyHRO0AA-unsplash.jpg10041500Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-31 09:15:002021-03-31 09:15:31Course Spotlight: A Sign from God
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/04/Copy-of-Bible-Lessons-spanish.png7501500Katelyn Wissingerhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngKatelyn Wissinger2021-03-30 21:14:002026-04-29 08:41:52Programa Bíblico para Niños – Nivel 1: Paquete de Lecciones 13–16: La Tierra antes del Diluvio
Dios cambió el nombre de Jacob a Israel. Los descendientes de Israel vivieron en Egipto y se convirtieron en una gran nación. Pero los egipcios los esclavizaron y les impusieron trabajos forzados. Dios hizo muchos milagros para liberar a Israel de la esclavitud. Después de la muerte de todos los primogénitos en Egipto, Dios condujo a Israel fuera de Egipto bajo el liderazgo de Moisés. Dios separó las aguas del Mar Rojo para que los israelitas lo atravesaran caminando en seco, y así protegió a Su pueblo del ejército egipcio. Dios dijo a Moisés que trajera a los hijos de Israel ante Él en el Monte Sinaí después de que hubieran salido de Egipto (Éxodo 3:12). Pocas semanas después de salir de Egipto, los hijos de Israel estaban acampando cerca del Monte Sinaí. Dios llamó a Moisés y le explicó que haría un acuerdo especial con el pueblo de Israel llamado pacto. Este pacto consistía en que el pueblo de Israel lo obedecería y, a cambio, Dios los haría su pueblo especial. El pueblo aceptó. Dios dio instrucciones a los israelitas de que se bañaran, lavaran sus vestidos y “se consagraran”; es decir, que se prepararan para encontrarse con Dios. ¡Para encontrarse con su Creador!
Discusión:
Explique que a pesar de que habían presenciado las milagrosas intervenciones de Dios, el pueblo de Israel desobedeció desde que salió de Egipto. Se quejaron por el agua y la comida (Éxodo 15:22–25; 16:2–3), transgredieron el sábado (Éxodo 16:26–29), y se quejaron contra Moisés (Éxodo 17: 2–3). Explique que el presenciar milagros no hace que una persona responda teniendo fe en Dios de forma automática, sino que debemos elegir conscientemente obedecer a Dios.
Pregunte a sus hijos por qué piensan que Dios le dijo a Israel que se bañara y lavara su vestimenta. ¿Qué preparación haría uno para visitar a la Reina de Inglaterra? Use esto como una oportunidad para enfatizar por qué nos vestimos lo mejor posible para los servicios del sábado.
Discuta lo que significa ser “consagrado” o “apartado para uso santo”. Explique que la Iglesia es el Israel de Dios bajo el nuevo pacto y que somos apartados por el Espíritu Santo de Dios. Ayude a sus hijos a entender que, si ambos o alguno de nuestros padres se bautizan y están en la Iglesia, eso significa que tenemos la oportunidad de tener una relación con Dios que de lo contrario no necesariamente tendríamos (Hechos 2:38–39, 1 Corintios 7:14).
Para Memorizar:
Éxodo 20:1–17
Los Diez Mandamientos (Todo el texto sin resumir nada).
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-3-11.png6111651Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-30 16:28:012021-03-30 16:28:05Programa Bíblico para Niños – Nivel 3: Lección 17 “Israel se prepara para encontrarse con Dios”
Abram nació 292 años después del Diluvio. Su familia vivía en una ciudad llamada “Ur”, que estaba en el área de la nación que conocemos como Iraq. Abram era el hijo menor de su padre Taré, cuyo antepasado fue Sem. Abram se casó con su media hermana Sarai, pero no tenían hijos. Taré salió de Ur hacia Canaán y tomó con él a Abram, Sarai y a su nieto Lot. La familia se detuvo por un tiempo en Harán, donde murió Taré. Abram se había hecho muy rico en Harán. A la edad de 75 años tenía ganado, plata, oro y muchos sirvientes. Esto seguramente habría hecho difícil dejar Harán, pero Dios ordenó a Abram que abandonara su hogar y se fuera a una tierra lejana que le mostraría. A cambio de su obediencia, Dios prometió hacer una gran nación de los descendientes de Abram. Sorprendentemente, Abram inmediatamente obedeció a Dios. Él tomó a su esposa, su sobrino Lot y todas sus posesiones y abandonaron su hogar para siempre.
Discusión:
Explique a sus hijos que no era raro que las personas se casaran con parientes cercanos en los días de Abram. Recuérdeles que todos estuvieron estrechamente relacionados después del Diluvio porque solo una familia sobrevivió. Dios luego ordenó a los israelitas que no se casaran con parientes cercanos (Levítico 18: 6-17).
Discuta con sus hijos lo difícil que debe haber sido para Abram y Saraí empacar y mudarse a un lugar que no conocían. No había camiones ni hoteles en el camino. Pregunte a sus hijos cuáles podrían haber sido algunos de las dificultades que Abram y Sarai podían anticipar en su viaje.
Abram debe haber sabido lo difícil que sería su viaje. Aun así, no discutió con Dios. Él simplemente obedeció lo que Dios le dijo que hiciera. Hable con sus hijos sobre el carácter de Abram. Realce el buen ejemplo que Abram dio cuando obedeció a Dios de inmediato.
Dios le prometió a Abram que de él saldría en una gran nación, pero esa promesa no se cumplió inmediatamente. Explique a sus hijos que la obediencia a Dios debe venir primero antes de recibir cualquier recompensa.
Para Memorizar:
Hebreos 11:8
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”.
https://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2020/10/CL-feature-image-2-11.png6111651Jonathan McNairhttps://www.lcgeducation.org/wp-content/uploads/2021/02/logo_basic-website-300x94.pngJonathan McNair2021-03-30 16:27:542021-03-30 16:27:57Programa Bíblico para Niños – Nivel 2: Lección 17 “Abram sale hacia Canaán”